La intolerancia a la lactosa es la principal barrera percibida para el consumo de lácteos en Chile, especialmente entre las mujeres adultas, según un estudio de investigadores del Comité Científico de Lácteos, apoyado por el programa Gracias a la Leche del Consorcio Lechero. En nuestro país, esta condición podría afectar hasta un 50% de la población, aunque existen alternativas lácteas naturales y procesadas sin lactosa o bajas en lactosa, entre ellas quesos, yogures, leches y lácteos fermentados.

